En los tres primeros meses los sentidos de la visión, el tacto y la audición se muestran como los grandes canales de
conexión con el entorno. Durante este tiempo la vista del bebé responde mejor a objetos que le
ofrezcan contraste (blanco y negro/ luz y oscuridad) y ante el movimiento de estos mismos. Por eso tu rostro,
en contraste con el cabello o el movimiento de tus ojos y la boca, serán un excelente foco de atención para
él o ella. A partir de los tres meses comenzarán a mirar sus manos y podrán seguir un objeto con
movimientos circulares. También en esta etapa, el bebé recién nacido reconoce la voz de la madre y de las
personas que le cuidan. Así pues, entre una toma y otra del alimento, y el cambio de pañal, puedes jugar
con él.

Algunas actividades son:

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